¿Qué tienen en común la música clásica de la India y la lengua de Cervantes, o la consultoría en IT y el turismo por la ciudad de Ljubljana?
A primera vista, nada. Sin embargo, y por extraño que pueda parecer, estas son las actividades a las que me dedico aquí en Eslovenia. A veces las realizo cada una por separado, pero a veces logro combinarlas de maneras únicas, y ahí es cuando soy verdaderamente feliz.
Toco, escribo, traduzco, enseño, canto, programo, guío, doy conciertos. Muchos verbos diferentes encontramos en la oración anterior, pero los ejes temáticos son tres: la música de la India, la cultura del mundo hispano en Eslovenia (¡y viceversa!), y la comunicación.
A decir verdad, la comunicación es la base de todo lo que hago. En una palabra entonces, soy un comunicador.